Mostrando entradas con la etiqueta Audición y Lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Audición y Lenguaje. Mostrar todas las entradas

21 septiembre 2026

Estimulación del lenguaje oral en Educación Infantil y Primaria: Propuestas prácticas desde el aula

 


Reseña resumen

Esta entrada ha sido elaborada por Sofía Ruiz Muñoz, maestra especialista en Audición y Lenguaje del EOE de Estepa. En ella se ofrecen orientaciones y propuestas prácticas para favorecer el desarrollo del lenguaje oral desde el aula, entendiendo la comunicación como una herramienta esencial para aprender, participar y relacionarse. Las estrategias planteadas tienen un carácter preventivo e inclusivo y pueden incorporarse fácilmente a las rutinas habituales de Educación Infantil y Primaria.

Introducción

El lenguaje oral es mucho más que aprender a hablar correctamente. Es una herramienta fundamental para comprender el mundo, expresar necesidades e ideas, relacionarnos con los demás, regular nuestra conducta y acceder a nuevos aprendizajes.

En el contexto escolar, además, buena parte de lo que aprende el alumnado llega a través del lenguaje: escuchar una explicación, comprender una instrucción, formular una pregunta, explicar cómo se ha resuelto un problema, contar una experiencia, participar en una conversación o argumentar una opinión son situaciones lingüísticas que se producen continuamente.

Por ello, estimular el lenguaje oral no debería limitarse a momentos específicos ni únicamente al alumnado que presenta dificultades. El aula constituye uno de los contextos más ricos para favorecerlo de manera natural y sistemática.

Desde el Equipo de Orientación Educativa proponemos una serie de estrategias sencillas que pueden incorporarse a la dinámica cotidiana del aula. El objetivo no es añadir una nueva carga de trabajo, sino aprovechar mejor las situaciones comunicativas que ya se producen durante la jornada escolar.


1. ¿Cómo podemos crear un aula que favorezca el lenguaje?

Antes de pensar en actividades concretas, es importante cuidar algunas condiciones básicas.

  • Ser un buen modelo lingüístico

El lenguaje del adulto constituye una referencia fundamental. Conviene utilizar un habla clara, frases bien construidas y un vocabulario variado y ajustado a la edad.

Esto no significa simplificar excesivamente nuestro lenguaje, sino ofrecer modelos que permitan al alumnado ampliar progresivamente sus propias producciones.

  • Dar al lenguaje una finalidad real

Hablamos para algo: pedir, preguntar, contar, explicar, opinar, negociar, resolver un problema o expresar cómo nos sentimos.

Las situaciones comunicativas con una finalidad auténtica suelen resultar mucho más enriquecedoras que aquellas en las que el alumnado simplemente responde a una pregunta cuya respuesta ya conoce el adulto.

  • Aumentar las oportunidades de participación

En ocasiones, dentro del aula hablan mucho unos pocos alumnos y otros apenas intervienen.

El trabajo por parejas, los pequeños grupos, las asambleas o las exposiciones breves permiten multiplicar las oportunidades reales de comunicación.

  • Crear un clima seguro

Para aprender a comunicarse hay que poder equivocarse. Interrumpir constantemente para corregir pronunciación, vocabulario o estructuras puede hacer que algunos niños y niñas reduzcan su participación.

Es preferible escuchar, valorar el intento comunicativo y ofrecer posteriormente un modelo correcto.

Por ejemplo:

Alumno: “Ayer andé al parque con mi abuelo”.

Adulto: “¡Ah!, ayer fuiste al parque con tu abuelo. ¿Y qué hicisteis allí?”

De esta manera corregimos indirectamente sin romper la comunicación.


2. Comprensión oral: aprender también significa saber escuchar

Comprender el lenguaje oral es imprescindible para desenvolverse en el aula. Un alumno puede tener dificultades para realizar una tarea no porque desconozca el contenido, sino porque no ha comprendido bien la consigna.

Podemos favorecer la comprensión mediante estrategias muy sencillas:

  • Dar instrucciones breves, claras y secuenciadas.
  • Dividir las consignas largas en varios pasos.
  • Acompañarlas de gestos, imágenes, ejemplos o demostraciones cuando sea necesario.
  • Pedir a algún alumno que explique con sus propias palabras qué hay que hacer.
  • Evitar preguntar únicamente: “¿Lo habéis entendido?”, porque la respuesta suele ser afirmativa aunque no siempre exista una comprensión real.

También podemos incorporar pequeños juegos de escucha: Simón dice, seguir consignas con movimiento, descubrir errores en una historia, identificar sonidos o realizar instrucciones encadenadas.

En Infantil pueden comenzar con órdenes de uno o dos elementos y aumentar progresivamente su complejidad. En Primaria podemos trabajar instrucciones cada vez más largas, explicaciones orales o pequeños textos que posteriormente tengan que resumir.


3. Expresión oral: necesitamos oportunidades para hablar

Para mejorar el lenguaje hay que usar el lenguaje.

Una estrategia sencilla consiste en sustituir algunas preguntas cerradas por preguntas abiertas. En lugar de preguntar:

“¿Te gustó el cuento?”

podemos plantear:

“¿Qué parte te ha gustado más y por qué?”

Las preguntas que comienzan por qué, cómo, por qué, para qué o qué pasaría si… favorecen respuestas más elaboradas.

También es fundamental respetar el tiempo de respuesta. Algunos niños necesitan unos segundos adicionales para organizar lo que quieren decir. Anticiparnos o terminar continuamente sus frases puede reducir progresivamente su iniciativa comunicativa.

Podemos establecer pequeños momentos cotidianos para:

  • contar una experiencia;
  • explicar cómo han realizado una actividad;
  • describir un objeto o una imagen;
  • formular hipótesis;
  • defender una opinión;
  • explicar a un compañero cómo se resuelve una tarea;
  • resumir lo aprendido al finalizar la jornada.

Hablar sobre lo que aprendemos también ayuda a aprenderlo.



4. Ampliar el vocabulario: aprender palabras para comprender mejor

Existe una estrecha relación entre vocabulario y comprensión. Cuantas más palabras conoce y comprende un niño, mayores posibilidades tiene de interpretar explicaciones, textos y situaciones.

No se trata únicamente de presentar listas de palabras nuevas. El vocabulario se aprende mejor dentro de un contexto y utilizándolo repetidamente.

Algunas propuestas son:

  • Introducir nuevas palabras relacionadas con los contenidos que estamos trabajando.
  • Explicar su significado mediante ejemplos cotidianos.
  • Buscar sinónimos y antónimos.
  • Clasificar palabras por categorías y campos semánticos.
  • Crear murales con la estructura imagen – palabra – significado – frase.
  • Recuperar posteriormente las palabras aprendidas para utilizarlas en otros contextos.

Los juegos tradicionales ofrecen numerosas posibilidades: Veo-veo, adivinanzas, palabras encadenadas, familias de palabras, “¿qué palabra sobra?” o categorías semánticas.


5. Aprender a organizar lo que queremos contar

En ocasiones encontramos alumnado que dispone de vocabulario suficiente pero tiene dificultades para organizar su discurso. Empieza una historia por el final, omite información fundamental o cambia continuamente de tema.

Esta capacidad también puede enseñarse.

Podemos utilizar estructuras sencillas como:

Inicio → desarrollo → final

o preguntas guía:

¿Quién? → ¿Dónde? → ¿Qué ocurrió? → ¿Qué pasó después? → ¿Cómo terminó?

Las secuencias de imágenes, fotografías, viñetas y organizadores visuales resultan especialmente útiles.

En Infantil podemos comenzar ordenando tres o cuatro imágenes y contando qué sucede. En Primaria podemos avanzar hacia narraciones, descripciones, explicaciones de procedimientos y pequeñas exposiciones orales.


6. Pragmática: aprender a conversar y utilizar adecuadamente el lenguaje

Saber hablar implica también saber cuándo hablar, cómo hacerlo y adaptar nuestro lenguaje a cada situación.

Estas habilidades sociales y comunicativas no siempre se adquieren espontáneamente y, en algunos casos, necesitan una enseñanza explícita.

Podemos trabajar:

  • respetar los turnos;
  • escuchar mientras habla otra persona;
  • mantener el tema de conversación;
  • utilizar un volumen adecuado;
  • pedir aclaraciones cuando no entendemos;
  • iniciar y finalizar conversaciones;
  • adaptar lo que decimos al interlocutor y al contexto.

Las dramatizaciones, juegos de rol, asambleas, debates guiados y actividades cooperativas ofrecen contextos especialmente adecuados para trabajar estas competencias.


7. Conciencia fonológica: jugar con los sonidos del lenguaje

La conciencia fonológica es la capacidad para reconocer y manipular los sonidos que forman las palabras y constituye una habilidad importante en el aprendizaje inicial de la lectura y la escritura.

Puede trabajarse de manera lúdica mediante:

  • rimas;
  • canciones;
  • trabalenguas;
  • segmentación de palabras en sílabas;
  • identificación del sonido inicial o final;
  • búsqueda de palabras que comiencen igual;
  • juegos de añadir o quitar sílabas;
  • repetición divertida de palabras y pseudopalabras.

En Educación Infantil estas actividades pueden incorporarse mediante juegos orales sin necesidad de convertirlas prematuramente en tareas escritas.



8. No necesitamos una “hora del lenguaje”

Una de las principales ventajas de estas propuestas es que no requieren crear necesariamente una sesión específica.

La estimulación puede integrarse en todas las áreas y momentos de la jornada.

En Matemáticas podemos pedir que expliquen cómo han resuelto un problema; en Conocimiento del Medio, que describan un proceso; después de un cuento, que anticipen qué podría ocurrir; al comenzar la mañana, que cuenten una experiencia; y al terminar, que expliquen qué han aprendido.

Es preferible realizar pequeñas actividades frecuentes y sistemáticas que una actividad extensa y aislada de vez en cuando.

La entrada, la asamblea, el trabajo cooperativo, los cambios de actividad y el cierre de la jornada son oportunidades naturales para hacerlo.


9. ¿Y cuando observamos dificultades?

Estas estrategias benefician a todo el alumnado y constituyen una importante herramienta preventiva. Sin embargo, no sustituyen una valoración o intervención especializada cuando esta resulta necesaria.

Conviene prestar atención cuando observamos, entre otras situaciones:

  • dificultades persistentes para comprender instrucciones adecuadas a la edad;
  • vocabulario muy limitado;
  • producciones orales excesivamente simples;
  • habla difícil de comprender;
  • dificultades importantes para narrar acontecimientos;
  • escasa iniciativa comunicativa;
  • problemas significativos para mantener conversaciones;
  • dificultades lingüísticas que interfieren claramente en los aprendizajes.

La presencia aislada de alguno de estos indicadores no implica necesariamente la existencia de un trastorno. Es necesario valorar la edad, la evolución, el contexto y el conjunto del desarrollo.

Cuando las dificultades persisten, la coordinación entre tutoría, familia y EOE permite analizar las necesidades y determinar las actuaciones más adecuadas.


10. El papel del EOE

Desde el Equipo de Orientación Educativa, y especialmente desde el perfil de Audición y Lenguaje, la actuación no se limita a intervenir cuando una dificultad ya está consolidada.

La prevención constituye una parte esencial de nuestro trabajo.

Entre las actuaciones que pueden desarrollarse se encuentran:

  • asesorar al profesorado sobre estrategias para favorecer el lenguaje;
  • facilitar materiales y propuestas prácticas;
  • colaborar en la identificación de señales de alerta;
  • orientar sobre las medidas educativas iniciales;
  • coordinar actuaciones entre profesorado y familia;
  • valorar la necesidad de otras intervenciones cuando proceda.

El objetivo es avanzar hacia aulas lingüísticamente enriquecidas, en las que todos los niños y niñas encuentren oportunidades para escuchar, comprender, expresarse y participar.


Pulsa la imagen para acceder al material

 

Checklist para el aula: ¿estamos favoreciendo suficientemente el lenguaje oral?

El material elaborado por Sofía incorpora una herramienta especialmente útil para el profesorado. Podemos utilizarla como una pequeña autoevaluación de nuestra práctica:

Comprensión: ¿damos instrucciones claras?, ¿utilizamos apoyos?, ¿comprobamos realmente la comprensión?

Expresión: ¿hacemos preguntas abiertas?, ¿respetamos el tiempo de respuesta?, ¿todos tienen oportunidades para hablar?

Vocabulario: ¿enseñamos palabras nuevas en contexto?, ¿volvemos a utilizarlas?, ¿jugamos con las palabras?

Discurso: ¿enseñamos a organizar relatos y explicaciones?, ¿utilizamos apoyos visuales?

Conversación: ¿trabajamos los turnos, la escucha y las normas comunicativas?

Conciencia fonológica: ¿incorporamos rimas, sílabas, sonidos y juegos de palabras?

No se trata de obtener una puntuación. El checklist pretende ayudarnos a detectar qué hacemos ya y qué pequeñas prácticas podemos incorporar. Muchas respuestas afirmativas indican que estamos construyendo un aula lingüísticamente enriquecida; pocas respuestas nos ofrecen una buena oportunidad para introducir progresivamente nuevas situaciones de comunicación.

Para terminar

Estimular el lenguaje oral no consiste en realizar ejercicios aislados, sino en crear oportunidades para comunicarse con sentido a lo largo de toda la jornada escolar.

Una pregunta abierta, unos segundos más para responder, una historia contada entre todos, explicar cómo hemos resuelto un problema o aprender una palabra nueva dentro de una conversación pueden parecer acciones pequeñas. Sin embargo, cuando forman parte de la práctica habitual del aula, construyen un entorno mucho más favorable para el desarrollo lingüístico.

Enseñar a escuchar, comprender, explicar, conversar y argumentar es también enseñar a aprender.



Referencias y recursos



Material de elaboración propia, elaborado por Sofía Ruiz Muñoz, maestra especialista en Audición y Lenguaje del EOE de Estepa, a partir de su experiencia profesional y de orientaciones y estrategias educativas para la estimulación del lenguaje oral en el contexto escolar.


23 enero 2026

Señales de alerta en el desarrollo del lenguaje en Educación Infantil: Cuándo y cómo actuar


Reseña resumen: Esta entrada ha sido elaborada por Marta Rodríguez González, orientadora del EOE Estepa. En ella se abordan las principales señales de alerta en el desarrollo del lenguaje durante la etapa de Educación Infantil, ofreciendo orientaciones prácticas para la detección temprana y el acompañamiento educativo desde la escuela y la familia. Su finalidad es favorecer una intervención precoz que prevenga dificultades posteriores en el aprendizaje y la comunicación.

Introducción

El desarrollo del lenguaje es un proceso gradual que se construye desde los primeros años de vida y que influye directamente en la comunicación, la regulación emocional y el aprendizaje escolar.

En Educación Infantil es fundamental observar, escuchar y detectar a tiempo posibles señales de alerta, ya que una intervención temprana puede prevenir dificultades más complejas en etapas posteriores.

No todos los niños y niñas adquieren el lenguaje al mismo ritmo, pero existen indicadores que nos orientan sobre cuándo conviene prestar especial atención y actuar de forma coordinada entre familia y escuela.


1️⃣ ¿Qué entendemos por señales de alerta en el lenguaje?

Las señales de alerta son indicadores observables que nos pueden indicar que el desarrollo del lenguaje no sigue una evolución esperable para la edad cronológica del niño o la niña.

No implican por sí mismas un diagnóstico, pero sí alertan de la necesidad de observar, registrar y, en su caso, valorar de forma más profunda.


2️⃣ Señales de alerta en Educación Infantil (3–6 años)


En el lenguaje expresivo

  • Vocabulario muy limitado para su edad.

  • Dificultad para construir frases (frases muy cortas o mal estructuradas).

  • Omisión frecuente de palabras importantes (verbos, artículos).

  • Uso excesivo de gestos para sustituir el lenguaje oral.

  • Dificultad para relatar hechos sencillos o experiencias personales.


En el lenguaje comprensivo

  • No comprende órdenes sencillas o necesita que se repitan constantemente.

  • Dificultad para entender preguntas básicas.

  • Parece no atender cuando se le habla, aunque no existan problemas auditivos.


En la pronunciación

  • Sustituciones u omisiones de sonidos que no se corresponden con su edad.

  • Habla poco inteligible para personas fuera del entorno familiar.


En la interacción comunicativa

  • Poco interés por comunicarse con iguales.

  • Dificultad para iniciar o mantener conversaciones.

  • Escaso contacto ocular o dificultades para respetar turnos de palabra.


3️⃣ La importancia de la detección temprana

Detectar a tiempo las dificultades en el lenguaje permite:

  • Prevenir dificultades posteriores en lectoescritura.

  • Favorecer el desarrollo de la comprensión lectora.

  • Mejorar la autoestima y la interacción social.

  • Ajustar las estrategias educativas desde edades tempranas.

La detección temprana no busca etiquetar, sino acompañar y apoyar el desarrollo.


4️⃣ ¿Qué puede hacer el profesorado desde el aula?

  • Observar de forma sistemática el lenguaje del alumnado en contextos naturales.

  • Registrar conductas lingüísticas relevantes.

  • Ofrecer modelos correctos de lenguaje sin corregir de forma directa o negativa.

  • Favorecer situaciones de comunicación oral: asambleas, cuentos, juegos simbólicos.

  • Compartir las observaciones con la familia y con el equipo de orientación cuando sea necesario.


5️⃣ ¿Cómo pueden colaborar las familias desde casa?

  • Hablar con los niños y niñas de forma pausada y clara.

  • Leer cuentos diariamente, comentando imágenes y contenidos.

  • Evitar anticiparse a sus palabras o “hablar por ellos”.

  • Fomentar el juego simbólico y el diálogo durante las rutinas diarias.

  • Limitar el uso de pantallas, priorizando la interacción cara a cara.


6️⃣ ¿Cuándo conviene consultar con el EOE?

Es recomendable solicitar orientación cuando:

  • Las señales de alerta se mantienen en el tiempo.

  • Existe preocupación compartida entre familia y escuela.

  • Las dificultades interfieren en el aprendizaje o la socialización.

El EOE, a través del perfil de Audición y Lenguaje y Orientación educativa, acompaña este proceso desde una perspectiva preventiva y colaborativa.


Conclusión

El lenguaje es la base del aprendizaje y de la comunicación. Detectar señales de alerta en Educación Infantil y actuar de forma temprana es una inversión en el bienestar y el desarrollo integral del alumnado.

Familia y escuela, trabajando de forma coordinada, son clave para favorecer una evolución lingüística positiva.


Referencias bibliográficas

  • Bishop, D. V. M. (2019). Developmental language disorder. Psychology Press.

  • Owens, R. E. (2020). Language development: An introduction. Pearson.

  • Aguado, G. (2021). El desarrollo del lenguaje. Alianza Editorial.

  • Junta de Andalucía (2023). Orientaciones para la detección temprana de dificultades del lenguaje en Educación Infantil.

  • ASHA – American Speech-Language-Hearing Association (2022). Early identification of speech and language delays.


30 septiembre 2025

Detectar a tiempo: señales tempranas de dificultades en el lenguaje

 




Detectar a tiempo: señales tempranas de dificultades en el lenguaje


Introducción

El lenguaje es una de las herramientas fundamentales para el aprendizaje y la socialización. Detectar posibles dificultades en sus primeras etapas permite una intervención temprana y efectiva, aumentando las posibilidades de éxito escolar y personal del alumnado.
Tanto en el aula como en casa, existen señales que pueden alertar de que algo no va bien, y es importante conocerlas para actuar a tiempo.

Objetivos

  • Identificar señales tempranas de posibles dificultades en el desarrollo del lenguaje.

  • Ofrecer estrategias prácticas para docentes y familias.

  • Sensibilizar sobre la importancia de la detección precoz y la colaboración entre escuela, familia y especialistas.

Señales tempranas a tener en cuenta.

En edades tempranas (2-3 años)

  • Escaso vocabulario (menos de 50 palabras a los 2 años).

  • Dificultad para unir dos palabras en frases sencillas.

  • Poca respuesta a preguntas simples.

  • Uso limitado de gestos o ausencia de imitación.

En etapa infantil (3-6 años)

  • Dificultad para articular sonidos que otros niños de su edad ya dominan.

  • Problemas de comprensión de instrucciones sencillas.

  • Escasa participación en juegos simbólicos o de roles.

  • Tendencia a evitar hablar o a comunicarse solo con gestos.

En primaria (6-10 años)

  • Dificultades en la construcción de frases más largas y complejas.

  • Uso incorrecto de tiempos verbales o estructuras gramaticales.

  • Problemas de vocabulario (expresión muy limitada o uso repetitivo de pocas palabras).

  • Dificultades para narrar experiencias o contar historias de forma ordenada.

Estrategias para el aula

  • Rutinas de lenguaje oral: incluir actividades diarias de conversación, preguntas abiertas y turnos de palabra.

  • Apoyos visuales: usar pictogramas, imágenes y gestos para reforzar la comprensión.

  • Modelado: repetir y ampliar las frases del alumnado (“Niño: agua” → “Docente: ¿Quieres un vaso de agua fresca?”).

  • Juego simbólico: fomentar actividades de dramatización, cuentos y representaciones.

  • Evaluación continua: observar el progreso en el lenguaje oral, registrando avances y dificultades.

Estrategias para las familias

  • Conversar a diario: dedicar tiempo a hablar con los hijos sobre lo que hicieron en el colegio, lo que sienten o lo que les interesa.

  • Leer juntos: cuentos adaptados a la edad, comentando imágenes y personajes.

  • Nombrar objetos y acciones: aprovechar rutinas cotidianas (vestirse, cocinar, pasear) para enriquecer el vocabulario.

  • Evitar correcciones bruscas: en lugar de señalar el error, ofrecer el modelo correcto con naturalidad.

  • Cuidar la escucha: atender cuando el niño habla, sin prisas, mostrando interés.


Conclusiones

La detección temprana de dificultades en el lenguaje es clave para favorecer el aprendizaje y la integración social. Familias y docentes, trabajando en equipo y apoyándose en especialistas, pueden marcar una gran diferencia en el desarrollo comunicativo del alumnado. Observar, escuchar y actuar a tiempo es la mejor prevención.


Recursos útiles


Guías y documentos oficiales

  • Ministerio de Educación y Formación Profesional (España):

    • Guía de apoyo al desarrollo del lenguaje en educación infantil (2022).

    • Orientaciones sobre detección temprana de dificultades del lenguaje y la comunicación en la etapa de infantil y primaria.

  • Consejo General de Colegios de Logopedas de España: materiales prácticos para familias y docentes con pautas de estimulación y señales de alerta.

  • Organización Mundial de la Salud (OMS): recomendaciones generales sobre desarrollo comunicativo y su impacto en el aprendizaje.

Recursos digitales y apps

  • ARASAAC (https://arasaac.org/): pictogramas y materiales para favorecer la comprensión y expresión, útiles con alumnado diverso.

  • Lingokids: juegos de vocabulario, comprensión auditiva y canciones educativas.

  • Khan Academy Kids: app gratuita con actividades de lenguaje, lectura y narración.

  • Educaplay (https://www.educaplay.com/): creador de actividades interactivas (juegos de vocabulario, crucigramas, dictados).

  • StoryJumper: plataforma para crear cuentos digitales de manera colaborativa con el alumnado.

Materiales prácticos para aula y hogar

  • Tarjetas de vocabulario ilustradas: útiles para clasificar objetos, acciones o categorías semánticas.

  • Cuentos acumulativos y repetitivos: como La casa de la mosca fosca o La pequeña oruga glotona, que ayudan a reforzar estructuras lingüísticas.

  • Juegos de mesa adaptados al lenguaje:

    • Quién es quién → para practicar descripciones.

    • Story Cubes → para trabajar narraciones.

    • Veo, veo o Tabú junior → para ampliar vocabulario.

  • Rutinas de aula: mural de “la noticia del día” donde cada alumno aporta una frase o dibujo.

Asociaciones y entidades educativas

  • Plena Inclusión Educación: recursos accesibles para estimular el lenguaje en alumnado con distintos ritmos de aprendizaje.

  • Save the Children – Educación: guías para familias y docentes sobre estimulación temprana del lenguaje.

  • UNICEF Educación: materiales didácticos y propuestas inclusivas para fomentar la comunicación y la participación.

Recursos audiovisuales

  • Cuentacuentos en YouTube: canales como Cuentacuentos Beatriz Montero o Cuentos Infantiles Cortos.

  • Podcasts educativos:

    • Cuentos para niños (Spotify, iVoox).

    • Cuentos en familia, ideal para reforzar comprensión oral en casa.

  • Canciones y retahílas tradicionales: como recurso sencillo para ampliar vocabulario y trabajar la memoria auditiva.


Referencias bibliográficas

  • American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). (2023). Typical Speech and Language Development. Disponible en: https://www.asha.org

  • Ministerio de Educación y Formación Profesional (2022). Orientaciones para la detección temprana de dificultades del lenguaje y la comunicación en la escuela infantil y primaria. Madrid: MEFP.

  • Owens, R. E. (2022). Language Development: An Introduction (10ª ed.). Pearson.

  • Peña, E. D., Bedore, L. M., & Gillam, R. B. (2023). Language Disorders in Bilingual Children and Adults. Plural Publishing.

  • Colegio de Logopedas de España (2023). Guía para familias: señales de alerta en el desarrollo del lenguaje.